Lluís Torrens (Reparto del Trabajo y Renta Básica )

Reparto del Trabajo y Renta Básica
Soluciones al paro, la precariedad y la pobreza

Podéis ver aquí las diapositivas de la presentación de Lluís Torrens

(Ver vídeo del debate en el canal de Youtube de revo)

Un comentario

  1. Cuatro críticas a la presentación y una reflexión a las tres diapositivas tituladas “Como repartir el trabajo” (22, 23 y 24).

    Una) Agradezco que en la presentación el autor no confunda Repartir el Tiempo de Trabajo (en adelante, RTT) con Reducir la Jornada Laboral (RJL). Pero me temo que no deja suficientemente claro que en la opción RTT (a diferencia de la RJL) de entrada el salario, ya sea directo, ya sea indirecto, se reduce; y reducir las cotizaciones para que el monto que reciba el trabajador no se vea minorado… pues no se apreciar la ganancia: si no hay más leña que la que arde, de algún otro lugar deberé sacar más madera (más impuestos) para que el horno del Estado del Bienestar siga dando servicio.

    A pesar de que debería es un tema a ser tenido muy en cuenta, dado dos de los apellidos de la charla (precariedad y pobreza), el conferenciante no hace suficiente hincapié en que casi 7 de cada 10 personas que trabajan a tiempo parcial desearían trabajar a tiempo completo, y no por nada, sino por que necesitan ganar más. Si esto lo ligamos a lo indicado en el párrafo anterior, aún es más significativo que el RTT chocará frontalmente con los intereses, en nada ideológicos y sí muy reales y sustanciales, de los llamados “trabajadores pobres”: aquellos que ni trabajando consiguen vivir, no ya con holgura, sino con un mínimo de dignidad.

    Dos) La RBU (Renta Básica Universal) debería haber sido expuesta por el conferenciante como una herramienta independiente (en el sentido de no dependiente) de la RTT, y ello por varias razones:
    2.1) Podemos pensar que la RBU se ponga en marcha sin la necesidad de que se implemente una RTT, pero, tal y como advierte el propio conferenciante, no es dable implantar una RTT sin poner en marcha la RBU.
    2.2) Para poner en marcha la RBU es suficiente con tener una mayoría parlamentaria (la social, si aceptamos diversas encuestas, como la del GESOP de 2015 sobre 1600 entrevistas en Catalunya ya la tenemos: un 72% a favor -que sube a un 75% entre las rentas medias y bajas-); para poner en marcha una RTT es preciso no sólo una mayoría parlamentaria, sino que además es necesario (y es legítimamente necesario) hacer intervenir a tres actores sociales: patronales, sindicatos y sociedad (y recordemos que 7 de cada 10 trabajadores a tiempo parcial desean aumentar su jornada).
    2.3) Están perfectamente analizadas las herramientas para poner en marcha una RBU, así como la menor complejidad que su gestión requiere con respecto a la actual pléyade de subsidios, ayudas y similares; aún más, existen estudios que muestran la viabilidad de implantarla de forma, digamos, escalonada sin perder ni transversalidad ni universalidad. Está por ver (y ni siquiera en nuestro grupo, con grandes paladines de la RTT se ha conseguido) un trabajo que detalle como enfrentar los problemas de un RTT: autónomos, microempresas, pequeñas empresas, diferentes funciones dentro de la empresa, sectores… Repito, ni en nuestro grupo se ha podido articular ni un esbozo con cara y ojos de su puesta en marcha.

    Por todo ello debería considerarse a la RBU una herramienta estratégica per se para afrontar los graves problemas sociales, económicos y, como resultado, políticos a los que nos enfrentamos.

    Tres) Al comparar las horas anuales trabajadas en España con Alemania u Holanda el conferenciante cae, y nos hace caer (esta vez sí), en la trampa de confundir RTT con RJL: los salarios de Holanda o Alemania a paridad de poder de compra son mayores que los nuestros, por lo que para que optar a bajar el paro reduciendo la jornada (tomando como ejemplo a Holanda o Alemania) lo que tocaría en buena ley seria que el conferenciante planteara una Reducción de la Jornada Laboral.

    Cuatro) En la filmina 32 “Resumen de las opciones” aparece como opción negativa la implantación de la RBU sin la RTT. El motivo, una supuesta tensión entre trabajadores y parados. Vuelvo a hacer énfasis en las diferentes encuestas realizadas en diversas partes del mundo, todas ellas mostrando unos altos índices de aceptación de la RBU que nos permite declarar dicho temor como infundado. En concreto me remito a la página 5 del informe de GESOP (http://www.redrentabasica.org/rb/wp-content/uploads/2015/07/1028_O%CC%80MNGESOP_Estiu15_XRB_Informe.pdf). No conviene dejarse llevar por a prioris, especialmente si los datos empíricos existentes nos permiten inducir lo contrario de nuestro prejuicio.

    Y finalmente la reflexión, que viene a cuento de lo contenido en las filminas 23 a 25 (“Cómo repartir el trabajo”): Una mirada fuertemente racional sobre la realidad, especialmente la social, sólo devuelve una visión fuertemente racionalizada de la misma, pero no la realidad.

    Si los humanos respondiéramos como agentes racionales (tal y como los de la teoría -por llamarla de alguna manera- nos describen al homo economicus: agentes económicos que forman racionalmente sus expectativas sobre el futuro, utilizando de forma eficiente toda la información sobre el estado pasado y presente de la economía), lo que el conferenciante indica en esas diapositivas sería extremadamente sencillo de implantar. Aún más, ni siquiera estaríamos hablando de la necesidad de implantarlo porque el mundo ya funcionaría así de bien. Pero como no funciona así de bien, entonces no somos agentes racionales, sino una suma de emoción y razón, de intelección e imaginación, de conocimiento y sensibilidad que no permite mirarnos con la fuerte racionalidad que el conferenciante muestra en las filminas antedichas.

    ¿Y la RBU? Pues la RBU puede tener el problema precisamente contrario: ya que nos liberaría de ciertas restricciones económicas y sociales, el universo social que la persona social -mezcla de intelecto y sentimiento- podría crear no está sujeto sólo lo que podamos imaginar, y aunque el que esto suscribe es un gran defensor de la RBU, no por ello no acepta que, como en todo, riesgos de haberlos, haylos…

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