¿Viajar?

La necesidad de viajar es otro de los triunfos de la sociedad consumista-capitalista

 

FB Decrecimiento  6/7/18

Tengo la suerte de relacionarme con amigos bastante preocupados por el medio ambiente: procuran usar la bicicleta en la mayoría de desplazamientos urbanos, suelen reciclar, evitan el uso excesivo del plástico, son vegetarianos o veganos (en gran parte para reducir su huella ecológica) e incluso se han creído que reducen su impacto cambiando anticipadamente su coche por otro de bajas emisiones.


Sin embargo, están deseando que llegue el verano para tomar varios aviones y volar a la otra punta del mundo porque consideran que no son personas completas si no viajan lejos y conocen otras culturas. Este es otro de los éxitos del “sistema”: cuando ya lo tenemos todo, nos hace creer que siempre nos falta algo adicional. De este modo, mis amigos “comprometidos con el planeta” destruyen en un solo viaje todo lo que habían protegido durante años de preocupación medioambiental (ya que el avión es el transporte más contaminante).
Que sí… que es cierto que conocer otras culturas enriquece… hasta ese punto estoy de acuerdo. Pero, ¿por qué no intentan convivir con las comunidades de árabes, chinos, indios, etc. que existen en sus propias ciudades? Ah, no… eso ya no mola tanto. “El sistema” te vende que debes ir a la India (por ejemplo) y contemplar su puesta de sol, mientras que a los de allá les muestran la belleza de la puesta de sol en nuestra vecina Albufera de València (por ejemplo).
Además, la mayoría de la gente que viaja lo hace como turista, aprendiendo bien poco de la cultura que visita. Seguro que hubiera aprendido mucho más si simplemente se hubiese relacionado con las comunidades extranjeras de su propia ciudad.
La necesidad de viajar es otro de los triunfos de la sociedad consumista-capitalista.
Y ello nos lleva a una paradoja. Las estadísticas confirman que la gente más concienciada por el medio ambiente suelen ser personas con estudios superiores y con un nivel económico medio-alto. Pero también son ellas las que más viajan, sin querer ser conscientes del daño que están provocando al planeta.
En muchas ocasiones dudo de si determinados comportamientos no son más que simples “postureos” de moda de “ecologistas de sillón”, a los que yo llamo “eco-pijos”

 

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Un comentario

  1. Alfons Domínguez

    No es lo mismo viajar que hacer turismo.
    No es lo mismo viajar en tren y / o bici que en coche y / o avión.
    No es lo mismo hacer turismo que transportar mercancías.
    No creo que los turistas sean los que más destrucción aportan al planeta por los aviones, a pesar de que es cierto que tienen una alta huella ecológica. No he hecho el estudio, pero me parece que hay otros transportes en avión u otros medios que aportan mucha más con peor resultado (p.e. los transportes derivados de las guerras y explotación de los recursos, incluido lo relacionado con la economía y la política, que al final, nos corresponde a tod@s los de los países ricos, dado que tod@s nos beneficiamos de esos conflictos e intereses, directa o indirectamente).
    Si analizamos bien la cuestión turística en concreto, los países que tenemos un alto porcentaje de economía en este sector, también somos más “culpables” de su huella. Nosotros estamos en torno al 15% del peso en nuestra economía. Por lo tanto, debemos sobre un 15% de nuestro sueldo (si lo hacemos proporcional, y no contamos los efectos colaterales) a ella, de forma directa …
    Si prescindiremos de este turismo, y volvemos a los viajeros del pasado, decreceríamos, por supuesto. Pero ¿estamos dispuestos a aceptar las consecuencias? al igual que podríamos hacer en el resto de sectores… Yo soy de los que piensa que sí, que ganaríamos más que perderiamos, pero entiendo el cambio radical que ello conllevaría. No sé si el resto entiende ese cambio …
    Incoherencias tenemos todo@s, y debemos ser conscientes de ellas para mejorar.
    Pero este caso es más complejo que la pura visión individual.
    Yo puedo contar en mis dedos las veces que he viajado en avión. No me gusta por cuestión de sostenibilidad, ni por cuestión de seguridad personal, a pesar de las estadísticas. Y el 80% lo he hecho por trabajo, pero esto no evita la huella, ni tampoco haber usado las mismas infraestructuras del turismo convencional.
    Prefiero viajar sosegadamente, a ser posible en bici, con una velocidad que te permite relacionarte y descubrir. Abrir la mente. Creo que es la forma correcta de viajar, una necesidad ancestral que todavía nos mantiene vivos y que nos conecta con este planeta, no sólo con otras culturas. ¿Que se puede hacer también desde el interior o desde casa? No lo niego, pero la necesidad de salir físicamente tampoco se puede negar.
    Aun así, no me atrevo a juzgar a otros por querer huir de su monotonía, o pensar que esos días eres “libre” y puedes “tocar el cielo” de los poderosos …
    Es lamentable consumir turismo … pero es una cuestión tan compleja, que descargar individualmente los problemas que causa, tampoco me parece justo.
    Sin embargo, esa reflexión de cambio de modelo e interiorización de lo que hacemos en el planeta, incluso en verano cuando tenemos la única oportunidad de dedicarnos al 100% nosotros (esto per se ya da para otra discusión, dado que para que unos podamos estar de vacaciones, otros ya sabemos como están), lo comparto y hace muchos años que los más cercanos tenemos y / o padecemos estas reflexiones …
    Buen verano !!

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