La lucha contra los consumidores de energía bitcoin ha comenzado

En los pueblos y ciudades que rodean las cataratas del Niágara, las autoridades de EE. UU. y Canadá están lidiando con un aumento de los mineros bitcoin*, que están ganando mucho dinero gracias a la energía hidroeléctrica barata

por Stephen Armstrong

WIRED on Energy.  Tuesday 31 July 2018

Plattsburgh, Nueva York, se encuentra a las orillas del gran lago Champlain, en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Es una ciudad pequeña – población de menos de 20.000 habitantes- con casas de madera y un impresionante ayuntamiento.

Durante la Guerra Fría, la concurrida base de la fuerza aérea local alojó bombarderos B-52, cazas F-111 y tanques de reabastecimiento de combustible, pero desde que la base se cerró en 1995, la ciudad dependió del turismo y los pequeños negocios industriales llenaron los hangares y vestíbulos que  no fueron reclamados por el aeropuerto de la ciudad. En el año 2016, la ciudad parecía estar recuperándose con una subvención gubernamental de 10 millones de dólares para su desarrollo a fin de revitalizar el deteriorado distrito. Entonces llegaron los mineros bitcoin.

“Los residentes aficionados no son un problema”, dice el alcalde de Plattsburgh, Colin Read. “Pero cuando los forasteros descubrieron las tasas baratas, justo en el momento en que los precios de los bitcoins comenzaron a subir, acudieron en masa. Actualmente, el 15 por ciento de nuestra fuente de energía es utilizada por las grandes operaciones de bitcoin, que nos excede la cuota de la ciudad en los días fríos de invierno, lo que significa que tenemos que comprar electricidad para satisfacer la demanda, aumentando los costos de 30 a 50 por ciento”.

Gracias a las cercanas Cataratas del Niágara, Plattsburgh tiene una cuota de electricidad barata disponible a una tasa baja de 2,7 centavos/kwh para uso residencial o 5 centavos/kwh para uso industrial, frente a un promedio de los Estados Unidos de 7 u 8 centavos. La regla general para aquellos que quieran competir con los mineros chinos es mantener los costos de electricidad en cuatro centavos o menos, según Shone Anstey, cofundador de Blockchain Intelligence Group. Y así, los precios de Plattsburgh han atraído a los criptomineros a la región desde finales de 2016 y la ciudad ahora alberga dos grandes empresas mineadoras, seis operadores de tamaño medio y cientos de aficionados. Esto repercutió en enero en casi 10 dolares en las facturas de electricidad de los residentes.

Read, ex economista, comenta que su principal preocupación es que, a diferencia de las industrias tradicionales o incluso las granjas de servicios, la demanda de criptominas no corresponde a empleos o inversiones en la ciudad. “Por cada Megavatio (MW) de capacidad, los criptomineros crean una centésima parte de los puestos de trabajo que normalmente veríamos de un usuario industrial con las mismas necesidades de energía”, argumenta. “Por lo general, si una empresa se muda a la zona, construirá una fábrica, lo que durara unos seis meses, ofrecerá trabajos e invertirá en la región. Los criptomineros pueden ir y venir en un fin de semana: es la industria más libre que he visto en mi vida, la industria con mayor consumo de energía y la que menos mano de obra necesita”.

La ciudad contraatacó en marzo, prohibió el lanzamiento de nuevas firmas mineras de bitcoins durante 18 meses y solicitó permiso para elevar las tarifas eléctricas para los mineros existentes al regulador local de electricidad, el Departamento de Servicios Públicos del Estado de Nueva York. En mayo y junio, el Departamento estuvo de acuerdo, permitiendo que Plattsburgh y los condados vecinos impongan tarifas de carga de alta densidad a los mineros de criptomonedas bitcoin.

“Estas compañías están usando cantidades extraordinarias de electricidad, generalmente miles de veces más electricidad que la que un cliente residencial promedio usaría”, según un representante del departamento. “La gran cantidad de electricidad que se usa está generando costos más altos para los clientes en comunidades pequeñas debido a un suministro limitado de energía hidroeléctrica de bajo costo”. WIRED contactó a los dos criptomineros más grandes de la ciudad: Plattsburgh BTC y la compañía Coinmint’s-North Country Data Center, para comentar el tema, pero ninguno de los dos ofreció respuesta.

Plattsburgh fue solo el comienzo. En primavera, el Banco Popular de China comenzó a cortar el suministro de energía a grandes granjas de servidores que extraen bitcoins, mientras, en junio, el gobierno regional de la provincia canadiense de Québec bloqueó todas las nuevas solicitudes de energía hidroeléctrica de las operaciones de criptomonedas. En Islandia, el ministro de Finanzas advirtió que la minería de criptomonedas, que usa más energía que toda la demanda residencial del país, podría dañar gravemente su economía. ¿El sueño libertario de bitcoin es una moneda global no regulada a punto de ser destruida por las compañías eléctricas municipales?

“Éste es un momento crucial para bitcoin y, por extensión, para el blockchain“, argumenta Steve Davies, líder de blockchain en la firma de auditoría PwC. “Como criptomoneda original es importante que bitcoin perdure y este tipo de contratiempo es perjudicial para la promesa total de la ‘cadena de bloques’ (blockchain). La fortaleza y la debilidad de un modelo verdaderamente descentralizado es que cuando algo como esto surge no existe un organismo central que regule cuándo las cosas van mal”.

Los mineros de bitcoin usan enormes cantidades de electricidad para alimentar el kit usado en la carrera computacional que permite una respuesta particular a un algoritmo. La solución es tan complicada que la mejor manera de resolverla es con una serie de estimas. Cuantas más estimas haga una computadora, mayores serán sus posibilidades de ganar, pero cada estima utiliza potencia de cálculo y, por lo tanto, electricidad. La red bitcoin está diseñada para ajustar automáticamente la dificultad de la minería y que garantice que se produzca un bloque cada diez minutos, sin importar cuánta potencia de cómputo haya en la red.

Según el Digiconomists Bitcoin Energy Consumption Index, los mineros bitcoin del mundo actualmente requieren 71,95 teravatios por hora (TWh), aproximadamente lo mismo que los 72 TWh de Austria y por delante de Chile (71.7 TWh), la República Checa (67.3 TWh) y Suiza (62.1 TWh). Con la cantidad de energía requerida para procesar una única transacción de bitcoin se podrían hacer 100.000 transacciones de tarjetas Visa.

En la mayoría de las comunidades, los costos de electricidad son compartidos: las tarifas se establecen en un equilibrio de uso, necesidad y contribución. A medida que el auge de las criptomonedas continúa, las compañías de energía y los organismos locales han empezado a resentirse por este desequilibrio sin precedentes. Los intentos de China de regular a los mineros de bitcoins mediante el corte del suministro de energía representan una escalada dramática. El país representa más de dos tercios del poder de procesamiento de la minería de bitcoin del mundo y es el hogar de las principales empresas de hardware de minería como Bitmain, con sede en Beijing. Las regiones ricas en carbón como Xinjiang y Mongolia Interior dieron la bienvenida a los criptomineros en un intento por transformar sus economías menos desarrolladas. Pan Goshang, vicegobernador del Banco Central de China y regulador de finanzas de Internet de China, ha pedido a las agencias de los gobiernos locales que ‘guíen’ las operaciones para hacer una salida ordenada del negocio utilizando una regulación estricta de la electricidad.

La solución, al menos en los EE. UU., puede ser que los mineros compren electricidad directamente de las centrales eléctricas. “Típicamente, cuando un minero realiza una inversión de millones de dólares en servidores, quiere mantenerlos cerca”, dice Aaron Tilton, presidente y CEO de la compañía de energía Powerblock con sede en Utah, el cual opera en mercados no regulados al por mayor – o con contrato bilateral- que permiten que dos partes firmen contratos directos de suministro de electricidad entre sí. “Los ‘mineros’ estadounidenses quieren trabajar en los EE. UU. O en Canadá”.

Mientras que la nueva minería bitcoin terminará automáticamente en algún momento -para asegurar la longevidad del ciberdinero, el misterioso inventor de bitcoin Satoshi Nakamoto limitó la cantidad de bitcoins que podrían extraerse en 21 millones, de los cuales se han extraído aproximadamente 17 millones hasta ahora-  hay servidores de rivales de bitcoin que emplean las mismas técnicas, como Cash, Ethereum, Dash, Litecoin, Monero y Steem. Y si bien no se extrae ningún bitcoin una vez que se alcanza el tope, el proceso de minería continuará a medida que las personas sigan autentificando las transacciones por una tarifa.

“Para que este mecanismo sobreviva y prospere, no puede seguir consumiendo este nivel de electricidad”, dice Davies. “Hay muchos marcos alternativos que proporcionan el mismo nivel de funcionalidad para menos energía. Hay muchos bancos centrales en todo el mundo que buscan trabajar con criptomonedas: esta lucha eléctrica debería ayudarlos a decidir qué funcionará y qué no funcionará”.

Traducción: Isabel Palomera

Artículo original: https://www.wired.co.uk/article/bitcoin-mining-energy-consumption-new-york

*Para saber más sobre el bitcoin y su minería: https://es.wikipedia.org/wiki/Bitcoin

 

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2 comentarios

  1. ¿Porqué criptomineadore y no criptomineros?

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