Tenemos que cambiar de sistema económico

Entrevista a Francesc Cabana, historiador de la economía y ex-jefe de la división internacional de Banca Catalana

 

Francesc Cabana (1934) es abogado e historiador de la economía. Hace más de sesenta años que estudia y publica libros sobre aspectos económicos y durante años estuvo al frente de la división internacional de Banca Catalana. Sin embargo, actualmente, en su último libro, L’agonia del capitalisme (Editorial Pòrtic), se declara abiertamente contrario al sistema capitalista. El rechaza y en esta entrevista nos hace saber que ya no cree en la posibilidad de que pueda reformarse y también nos explica por qué prefiere avanzar hacia otro. Cabaña recibe VilaWeb en su casa.

 

– «Si el capitalismo ha perdido la cabeza, tenemos que ver si es posible modificarlo, y que sea más efectivo, o hay que ir a una nueva forma de sistema económico. La opción del autor es la segunda. »Impresiona leer frases como esta de usted, señor Cabana.

-Te lo prometo: este es un libro que tenía mucho interés en hacer. Y a toda costa. Lo tengo muy claro. Después de sesenta años he visto toda la evolución de este sistema económico. Y ha producido grandes beneficios (sobre todo de los años cuarenta a los sesenta) y grandes crisis. Yo lo he experimentado dentro y fuera. Y ahora no creo en la reforma. No creo. Los periódicos ya hablan de otra crisis económica, cuando la última ya fue una torpeza.

-En el libro Vd. expllica la última crisis a través de un chiste judío.

-Dos amigos se ven. Y uno tiene un perro. ‘Te lo vendo por diez.’ Al poco, el amigo dice: ‘Oye, quiero recuperar el perro. Te lo recompra por veinte. ‘Y la siguiente vez se lo pasan de manos por treinta. Y por cuarenta. Y por cincuenta. Hasta que llega un momento que uno dice: ‘Mira, ya no quiero el perro. Todo tuyo. ‘Y salta el otro:’ ¿Cómo? Mira que ganábamos dinero, tú y yo! ‘Y es exacto. Esto han hecho. Y graduados de Harvard! Es increíble.

-De entrada, del sistema, ahora no le gusta ni el nombre. ‘Capitalismo.’

-Exacto. Yo parto de la base que este nombre ya no ayuda. ‘Capitalismo’ quiere decir que todo está en manos del capital. ¿Por qué, todo en manos del capital? Yo cito una parte de la encíclica Rerum novarum. Es muy fuerte. Y los obispos españoles se la quedaron en casa y no la debatieron. Porque la clientela era gente rica. Excepto el obispo Morgades, que la hizo correr, el resto, mudos.

-Vd. dice que hay que desembarazarse del beneficio máximo.

-Este es un problema total y absoluto. Aunque la enseñan en ESADE y IESE. Algunos profesores me lo han reconocido. Buscar el beneficio máximo nos hace mucho daño. Te hace pisar líneas rojas. Para obtenerlo, tal vez va bien un poco de corrupción por aquí y apretar un poco los salarios por allí. Todo ello con una fórmula que no me convence nada. El beneficio de la empresa, creo yo, debe ser para los accionistas, pero también para la comunidad.

-¿Cosas que le hayan ayudado a cambiar de opinión. Autores, nombres?

-La mayoría de economistas ya ven que las cosas no funcionan. Quien lo veía era alguien como Galbraith, un hombre que conocí aquí hace muchos años. Libros? No muchos. Por eso he hecho yo uno. Mira, me he encontrado gente preocupada porque digo que el capitalismo es caduco. Y me responden que no. Que tiene capacidad de modificarse. El capitalismo se ha modificado? Sí. Lo ha hecho. Pero, ¿sabes qué pasa, que todo se ha modificado. Y, de momento, cada vez creamos más desigualdades. Cada vez hay más ricos, y cada vez más hay más pobres. Acabarán dando la razón a Marx. Estas clases medias desaparecerán? De pequeño, yo recuerdo que nos decían: ‘tú vivirás mejor que tus padres.’ Yo esto ya no lo digo. Mis nietos me preocupan: no hay trabajo. Y bien que tienen que vivir.

-Hay anticapitalistas que vienen con la solución hecha: ‘Este sistema no. Pero este otro, sí. ‘Usted es más cauto:’ Este sistema no. Veremos qué encontramos.

-Es más posible que el capitalismo dure cien años y que cada vez se produzcan más crisis. Al final no sé cómo acabará esto. Llegará un momento en que, o se avanza hacia la transformación o esto puede reventar.

 -¿Y, este nuevo sistema, como puede ser?

-Explico una anécdota de un cuento de Mark Twain. Tengo mucho respeto, por Twain. Explica que va por el cielo y que un ángel lo acompaña. ‘Aquel es el gran talento musical del mundo, dice el ángel ‘. ¿Quién es? Wagner? No. Un herrero de Kansas. Sucede que nadie vio que tenía un talento extraordinario. Esto impresiona mucho, que pase. Y pasa. Hay talentos que no vemos. Por lo tanto, tenemos que descubrir al herrero de Kansas. Cómo se hace? No lo sé. Este libro deja muchas preguntas. Sólo tiene una cosa clara: que así no podemos continuar. Y que tenemos que cambiar de sistema económico. El sistema no debe ser este.

 -¿Francesc Cabana, anticapitalista?

-Soy un hombre que ha valorado el capitalismo varios años pero que ahora querría un cambio de sistema. Empezando por el nombre. No puede ser que el nuevo sistema se llame ‘capitalista’. Todo en manos del capital, no. Como veo el futuro? Con un una relación entre capital y trabajo más igualitaria. ¿Cómo? No lo sé. Pero la palabra ‘anticapitalista’ en estos momentos es la CUP. Y yo, con la CUP, no me voy a entender. Yo soy partidario de una economía liberal y no socializada. Sé que mucha gente se me enfadará y ya me lo han dicho algunos. Pero yo lo veo muy claro. Hace sesenta años  que trabajo en esto y, mientras estaba de jefe de la división internacional de Banca Catalana, viajé un poco por el mundo y nadie me ofreció nada. Nunca. Y ahora, escúchame, no ha parado. Es la cultura de la codicia, que dice Obama. Con el fin de buscar el beneficio máximo, todo vale. Pero si la señora Botín y el Santander invirtieron 2.300 millones de dólares en la estafa más estúpida que ha habido en los últimos cien años! Madoff. 2.300 millones! Y, cuando pedías ‘pero ¿qué hay detrás de la inversión de Madoff?’, se ve que era secreto. Secreto. Pero sabe mucho. Y mira.

-Mundo de brujos. ¿Sería partidario de impartir una historia del capitalismo en la escuela? Ni que fuera para rebatir esta idea tan poco académica que el capitalismo durará para siempre y que no hay ninguna alternativa.

-El capitalismo nació en un momento determinado. El capital, en cambio, existe siempre. Oro, plata, dinero. Entiendo que el capital debe existir. Pero no lo podemos poner más delante, ni por encima, del trabajo. El trabajo es mucho más digno. Y en estos momentos es totalmente al revés. La señora Patricia Botin tiene más fuerza que un ministro de Sánchez. Hay un problema de reparto.

-Crisis terribles y cíclicas. ¿Por qué nos tenemos que comer, esta idea absurda? ¿No podemos inventar un sistema sin tantos altibajos?

-Claro. Por eso hablo de la bolsa. De hecho, una bolsa correcta sube o baja de manera más armoniosa, de acuerdo con la situación económica. Pero no es bueno que sea como ahora, con unos altibajos espectaculares. ¿Por qué ocurre? Porque hay muchos que especulan.

-¿Los economistas son científicos?

-Científico en el sentido de ‘dos ​​y dos son cuatro’, no. De ciencias exactas, hay unas cuantas, pero muy pocas. Y las ciencias sociales no son ciencias exactas absolutas. La economía, tampoco.

-¿Este nuevo sistema económico no capitalista, lo veremos?

-No lo sé. Pero si no, nos la pegaremos. Ahora ya se empieza a hablar de otra crisis. La última costó 750.000 millones de dólares a los estadounidenses. ¿Qué puede pasar con la siguiente?

-Frase: ‘Para cambiar la historia, debe cambiar la economía.’ ¿Está de acuerdo?

-Sí, claro.

-Si los catalanes quieren cambiar la historia, tal vez tendrán que cambiar la economía.

-Aquí no puede haber revoluciones económicas parciales. No sacaríamos nada. Si el Principado de Andorra aplica los principios que salen aquí, en cuatro días volverá a ser la misma cosa. Esto debe ser muy global, alrededor de la ONU. Mira, hoy en día hay enojos terribles cuando suben los impuestos de los ricos. No siempre ha sido igual. Después de la segunda guerra mundial los subieron y todo el mundo calló. ¿Por qué? Porque el ambiente era de guerra. Y, por tanto, quien tenía dinero de sobra callaba. Ahora se suben por las paredes.

-En EEUU, tras el crack del 29, había un tope para los ricos. Por encima de una cierta cantidad, el estado les tomaba el 95%. Casi todo. Ahora parece imposible, proponerlo.

-Claro. Tiene que haber limitaciones. Y unas normas. Y como digo yo: ‘hay que tener cuatro casas?’ Un yate de cien metros? Estas manifestaciones de riqueza no sé si se necesitan.

-Impresiona escuchar Francesc Cabana diciendo que no ve posible la reforma y que tenemos que ir hacia otro sistema.

-Me alegro. Recuerdo que hace muchos años fui a Cuba por trabajo. Y hice una cierta amistad con una persona. Y me decía: ‘si eres más comunista que yo.’ Ha! A mí ahora me da miedo la CUP porque hay poco pensamiento detrás. Por otra parte yo sí digo que hay que transformar las relaciones trabajo-capital. Para mí, el trabajo tiene tanta o más importancia que el capital. Lo veo.

-¿Qué ve?

-Que, tal como vamos, no vamos bien. Es necesario un cambio profundo. Una transformación. Algunos dirán ‘revolución’. Yo no lo digo porque asusta a la gente. Y si miras la definición de ‘revolución’, es esta: ‘cambio profundo’. Pasa que la palabra tira de espalda. No se trata de colgar los empresarios de una farola. Ni ellos, ni nadie. Se trata de ser justo. Se trata de buscar la justicia y no el enriquecimiento de unos pocos. Ya me quedan pocos contactos entre los empresarios. Pero alguno, sí. Y me dicen que el sistema capitalista todavía tiene la capacidad de modificarse. Quizás sí. Pero no lo veo. Y, el proceso de transformación, lo veo inevitable.

-¿En este nuevo sistema económico, como ve Cataluña?

-Bien. Cataluña tiene algo que no la ha cambiado nadie. Y es la situación geográfica. Muy buena. Sobre todo gracias a Ferdinand de Lesseps. Canal de Suez. En ese momento la comunicación era muy buena. Europa está muy bien situada. Tenemos mar. Y tenemos ingenio. Y ganas. Cuando trabajaba en Banca Catalana nos impresionó una visita que hicimos. Una casa de campo. Un establo dividido en dos. En una parte, sólo vacas. Y en la otra, máquinas. Hilados. Y decía el dueño: ‘Cuando me van bien las vacas, vacas. Y, si no, máquinas. Y, estas máquinas, las compré. Pero estas otras, no. Ya me las hice yo decía’. Esto es algo que tenemos aquí. Ingenio.

-Anarquistas catalanes de 1936 intentaron hacer sociedades sin dinero. ¿Lo ha estudiado?

-No. Fueron inventos que terminaron con violencia. Mira, teóricamente el anarquismo es ideal. Ahora, es práctico? No lo sé. Y tienes pocas realidades donde agarrarte. Para mí, el cielo es un mundo anarquista. Pero aquí abajo, en el momento que yo te robo la cartera, ya tenemos que crear la policía. Y como lo hacemos, entonces?

Traducción Teresa Abril

https://www.vilaweb.cat/noticies/francesc-cabana/

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