Existe el riesgo de que rapidez y simplificación en la toma de decisiones europea se traduzca en menos controles democráticos, menos evidencia y menos participación pública.
Es absurdo considerar la defensa como sostenible cuando la huella de carbono de la guerra de Ucrania o el genocidio en Gaza superan la de muchos países enteros.
En los anexos de la Performance Regulation del MFP 2028-2034 aparecen coeficientes “verdes” del 40 % y 100 % para gastos que incluso dañan el medio ambiente.
Necesitamos blindar gasto climático real (35 % mínimo, sin greenwashing), recuperar un objetivo específico de biodiversidad y otro de salud, proteger LIFE, asegurar fondos accesibles, reforzar la transición justa y mejorar gobernanza y transparencia.
Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Si continúas usando este sitio, asumiremos que estás de acuerdo con ello.