Lo que hay que hacer aquí es seguir el modelo de Ferrocarrils, que significa un modelo de mucho más personal, un modelo de protección de las infraestructuras y un modelo de información eficiente. Y eso cuesta poco dinero, es un tema de actitud, de mantener una hoja de ruta.
El Tren-tram no es la barrera. El problema es nuestra barrera, nuestra resistencia a imaginar un futuro distinto. La infraestructura que proponemos es la herramienta técnica, pero el objetivo es profundamente humano
El artículo debate dos enfoques para descrecer la economía: cambios personales voluntarios (bottom-up) frente a reformas estatales profundas (top-down) para limitar el crecimiento y combatir el capitalismo.
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