En los anexos de la Performance Regulation del MFP 2028-2034 aparecen coeficientes “verdes” del 40 % y 100 % para gastos que incluso dañan el medio ambiente.
Mientras los bancos centrales hablan de estabilidad económica, nosotros planteamos una pregunta sencilla:
¿Cómo puede haber estabilidad financiera en un planeta en crisis?
A pesar del potencial de la regulación bancaria para producir cambios económicos reales, la propuesta es gestionar sólo el riesgo climático físico y no el riesgo de transición. Pero esto es un grave error ya que el sector financiero no solo está expuesto a estos riesgos crecientes, sino que se encuentra en una posición privilegiada para impulsar la transición y fortalecer la resiliencia.