Debería escandalizarnos profundamente que, en muchos países, en conjunto, las opciones políticas y las respuestas políticas a la crisis del coste de la vida aumenten en realidad la desigualdad económica y la miseria que causa
Tenemos la transición enrocada por la poca valentía política para aceptar las consecuencias de hacer el camino y por ciertos colectivos que piensan que, si la economía colapsa, todo irá mejor
Las economías modernas siempre estarán ligadas a los flujos masivos de materiales para producir células solares, turbinas eólicas, coches eléctricos y baterías de almacenamiento.
La emergencia climática exige reorganizar la economía con medidas de calado, viables e igualitarias, como el reparto de cuotas anual de emisiones entre la población y su incorporación en los precios de bienes y servicios
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