Nos encontramos ante un dispositivo político y al mismo tiempo un programa para una transición ecológica socialmente justa, que permita recuperar la iniciativa económica del Estado al servicio de las clases populares
Las economías modernas siempre estarán ligadas a los flujos masivos de materiales para producir células solares, turbinas eólicas, coches eléctricos y baterías de almacenamiento.
Podemos construir una economía más justa y más ecológica, pero debemos abandonar la idea obsoleta del crecimiento a cualquier precio y centrarnos en el bienestar humano
En tiempos de crisis climática , la redistribución de la riqueza implica, necesariamente, una redefinición de la misma porque no se trata de igualar hacia arriba los usos y costumbres insostenibles que hoy son predominantes, sino de experimentar colectivamente modos de vivir diferentes
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