El Banco Central Europeo tiene la obligación moral de apoyar a Europa para ganar la guerra contra el cambio climático

El BCE debe actuar, pues, para hacer frente a este gigantesco reto que es la lucha contra el cambio climático. ¡No queremos perder esta guerra!

Neus Casajuana 8/3/19

El Banco central Europeo acaba de anunciar que, en vista de las previsiones pesimistas de crecimiento de la zona Euro, pospone sus planes de aumentar los tipos de interés hasta, al menos, finales de 2019 y anuncia que va a inyectar, de forma masiva, liquidez en los bancos a partir de Septiembre. ¿No ha llegado el momento de reclamar al BCE que su esfuerzo para ayudar a reflotar la economía sirva a la vez para redirigir la actividad económica hacia los sectores que mejor pueden hacer frente al cambio climático? ¿No es el momento oportuno de pedir que esta liquidez se distribuya con criterios de sostenibilidad?

Las declaraciones de Mario Draghi anunciando el cambio de plan del BCE tienen que ser el incentivo, la chispa para iniciar una campaña europea reclamando cambios en sus criterios de neutralidad. La urgencia del cambio climático debe convertirse en oportunidad para rectificar el rumbo de una sociedad que se dirige ciegamente hacia el colapso. Es el momento de reclamar una política monetaria/financiera que ayude a la urgente transición energética que Europa debe iniciar ya.


Intervención del economista Josh Ryan-Collins en el Parlamento Europeo

Què le pedimos al BCE?

Que deje de ser neutral en sus polícas monetarias/financieras. Para empezar, recojo las propuestas que el economista Josh Ryan-Collins formuló en su intervención en el Parlamento Europeo en Enero de 2018 sobre el papel de los bancos centrales en la implantación de un sistema financiero sostenible:

  • Políticas macroprudenciales verdes donde se revisa el riesgo sistémico de ciertos sectores económicos, lo que lleva a requisitos de capital más altos para préstamos y activos con más riesgo para el clima.
  • Guía hacia el crédito verde ofreciendo un incentivo proactivo para que los bancos presten más al sector verde;
  • Incorporación de criterios de sostenibilidad en la flexibilización cuantitativa, para garantizar que el BCE no está favoreciendo sectores y activos intensivos en carbono a través de su programa

Se compara el esfuerzo de llevar a cabo la transición energética con el que significó redirigir y adaptar la economia en tiempos de guerra. El BCE debe actuar, pues, para hacer frente a este gigantesco reto que es la lucha contra el cambio climático. ¡No queremos perder esta guerra!!

Neus Casajuana

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