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El presupuesto de la UE tiene que servir a la transición ecológica y social

Necesitamos blindar gasto climático real (35 % mínimo, sin greenwashing), recuperar un objetivo específico de biodiversidad y otro de salud, proteger LIFE, asegurar fondos accesibles, reforzar la transición justa y mejorar gobernanza y transparencia.

El próximo presupuesto europeo: qué es el Marco Financiero Plurianual y por qué es clave para la transición ecológica y social

Durante los próximos meses, la Unión Europea negociará uno de los instrumentos más determinantes —y a menudo más desconocidos— de la política europea: el Marco Financiero Plurianual (MFP). De su resultado dependerán los recursos disponibles para la acción climática, la protección de la biodiversidad, la cohesión social y territorial o la cooperación internacional durante al menos siete años.

Desde REVO Prosperidad Sostenible queremos compartir una puesta al día clara y accesible sobre qué es el MFP, qué está en juego en la negociación actual (2028–2034) y en qué estamos centrando nuestras acciones de incidencia junto a otras organizaciones.

¿Qué es el Marco Financiero Plurianual?

El Marco Financiero Plurianual es el presupuesto a largo plazo de la Unión Europea. Fija durante siete años:

  • El tamaño total del presupuesto europeo
  • Las prioridades políticas (qué se financia y qué no)
  • La estructura de los fondos y sus reglas de funcionamiento

El próximo MFP cubrirá el periodo 2028–2034 y marcará el rumbo de la inversión pública europea en un contexto especialmente complejo: fin de los fondos extraordinarios Next Generation EU, devolución de la deuda de la COVID, crisis climática y ecológica, tensiones geopolíticas y un creciente discurso centrado en “seguridad” y “competitividad”.

Aunque la complejidad del MFP hace que parezca un debate técnico lo cierto es que es una decisión profundamente política sobre qué modelo de desarrollo quiere impulsar la UE. Por eso es esencial que entendamos qué nos jugamos en él y hagamos propuestas de mejora con posibilidades de mejorarlo.

¿Qué propone la Comisión Europea y por qué genera preocupación?

La propuesta presentada por la Comisión en este 2025 introduce cambios estructurales importantes:

  • Reorganiza el presupuesto en grandes bloques, fusionando fondos tradicionales de cohesión, agricultura y transición ecológica en nuevos Planes Nacionales y Regionales.
  • Prioriza competitividad, industria y defensa, que pasan a ser los grandes ganadores del nuevo marco.
  • Mantiene un objetivo global del 35 % del gasto para clima y medio ambiente, pero sin un objetivo específico para biodiversidad y con metodologías de contabilización poco exigentes.
  • Desaparece el Fondo de Transición Justa, debilitando el enfoque social y territorial de la transición.
  • El programa LIFE pierde identidad y previsibilidad, al integrarse en instrumentos más amplios sin una asignación presupuestaria clara, poniendo en riesgo la financiación para proteger la biodiversidad.

Aunque hay avances importantes —como la aplicación del principio de Do No Significant Harm a todo el presupuesto—, el riesgo es claro: más flexibilidad para los Estados, menos transparencia, más margen para el greenwashing y menos garantías de que los fondos se destinen realmente a una transición ecológica justa.

¿Qué nos estamos jugando realmente?

En esta negociación nos jugamos, entre otras cosas:

  • Que el presupuesto europeo siga siendo una palanca real para la acción climática, y no solo un marco contable con etiquetas verdes.
  • Que la biodiversidad y la salud no queden invisibilizadas frente a otras prioridades.
  • Que la transición no se haga a costa de territorios, sectores vulnerables y personas, sino con mecanismos sólidos de justicia social.
  • Que haya gobernanza democrática, con participación de regiones, parlamentos y sociedad civil, y no solo decisiones centralizadas en los gobiernos nacionales.
  • Que la UE cuente con recursos propios suficientes y justos, y no financie nuevas prioridades recortando políticas sociales o ambientales.

En resumen: nos jugamos si el presupuesto europeo acompaña —o contradice— los compromisos climáticos, sociales y de salud que la propia UE dice defender.

¿En qué estamos centrando ahora la incidencia desde REVO?

En estos momentos las negociaciones se están dando entre los gobiernos en el Consejo Europeo y simultaneamente (y durante más tiempo) en el parlamento Europeo. Desde REVO Prosperidad Sostenible estamos trabajando junto a organizaciones aliadas en España y a nivel europeo con una estrategia clara y realista, centrada en los puntos donde es posible influir.

Nuestras prioridades actuales son:

  1. Blindar el gasto climático y ambiental real
    • Defender, como mínimo, el objetivo del 35 % y mejorar su calidad.
    • Exigir metodologías estrictas que eviten el greenwashing.
    • Reintroducir un objetivo específico para biodiversidad.
  2. Garantizar financiación específica para acción ambiental
    • Proteger el programa LIFE como referencia europea para clima y naturaleza.
    • Asegurar que haya fondos previsibles y accesibles para proyectos sobre el terreno.
  3. Reforzar la transición justa
    • Denunciar la eliminación del Fondo de Transición Justa.
    • Introducir criterios sociales claros que protejan a hogares, regiones y sectores vulnerables.
  4. Mejorar la gobernanza y la transparencia
    • Limitar la discrecionalidad excesiva de los Estados en los nuevos planes nacionales.
    • Reforzar el papel del Parlamento Europeo, las regiones, la sociedad civil y la ciencia.
    • Garantizar un impacto redistributivo positivo de la aportación pública a la financiación público-privada.
  5. Influir en la posición de España
    • España puede jugar un papel clave en el Consejo de la UE.
    • Estamos trabajando con ministerios, eurodiputados y organizaciones aliadas para que adopte una postura ambiciosa y constructiva.

¿Por qué es importante implicar a más organizaciones?

El MFP suele percibirse como algo lejano, pero condiciona directamente la capacidad de hacer políticas públicas en ámbitos tan diversos como vivienda, energía, salud, alimentación, cooperación o desarrollo rural.

Cuantas más organizaciones entiendan qué se está decidiendo ahora y conecten este debate con sus propias agendas, mayor será la capacidad colectiva de incidencia. La experiencia demuestra que la presión coordinada y bien informada de la sociedad civil puede marcar diferencias reales en este tipo de negociaciones.

Un momento clave para actuar

Las negociaciones del MFP entran ahora en una fase decisiva. En los próximos meses, antes de hablar de cifras concretas, se definirán las reglas del juego, la arquitectura del marco, que después será muy difícil de cambiar.

Desde REVO seguiremos compartiendo análisis, espacios de coordinación y llamadas a la acción. El presupuesto europeo es demasiado importante para dejarlo sólo en manos de debates técnicos o de corto plazo.

Si queremos una Europa alineada con la salud de las personas y del planeta, este es el momento de defenderla.

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