Todas y todos tenemos conciencia, más o menos intensa, de que estamos en guerra en Ucrania, pero nos preguntamos, ¿la tenemos también que estamos en guerra con la naturaleza, con la biosfera, con la vida?
Existe un movimiento creciente que desafía al neoliberalismo, que defiende una economía inclusiva basada en el bienestar humano y planetario, pero es justo decir que su éxito está lejos de estar asegurado, aunque tampoco lo está su fracaso
Es hora de imaginar un nuevo tipo de medidas que se centren en los multimillonarios que han prosperado gracias a Putin. Para ello será necesario crear un registro financiero internacional, que no agradará a las fortunas occidentales