Solo desde una sociedad equitativa es posible alimentar a las personas de manera sostenible.

El  4 de marzo de 2019, un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), confirma que el sistema alimentario actual no es sostenible ni para el medio ambiente ni para nuestra salud.

Gunnar Rundgren, 04/03/2019. Publicado en Resilience

La agricultura orgánica, la agricultura de conservación y la agroecología, son tecnologías clave para una transición hacia un sistema alimentario sostenible, que también debe evitar los fertilizantes artificiales de nitrógeno. Independientemente de cómo se producen los alimentos, una sociedad equitativa es esencial para combatir el hambre y la desnutrición.

El informe, “El futuro de la alimentación y la agricultura – Caminos alternativos para 2050 ”, analiza tres escenarios futuros que reflejan, en mayor o menor medida, los desafíos para hacer avanzar los sistemas alimentarios y agrícolas hacia “un mundo en el que los alimentos sean nutritivos,  accesibles para todos y naturales. Los recursos deben administrarse de manera que mantengan las funciones de los ecosistemas para apoyar las necesidades humanas actuales y futuras” (FAO).

El primer escenario es el “negocio como siempre”, en el cual quedan sin resolver varios desafíos pendientes que enfrentan la alimentación con la agricultura. El segundo escenario, “hacia la sostenibilidad”, incorpora cambios proactivos hacia sistemas alimentarios y agrícolas más sostenibles. El tercer escenario, “sociedades estratificadas”, describe un futuro con desigualdades considerables entre países y entre diferentes capas de la sociedad. Para todos los escenarios la FAO revisa las previsiones anteriores hechas por ella misma y por otros investigadores, determinando que la producción agrícola para el primer escenario debería aumentar al menos el 70% para hacer frente a una población más grande y a los cambios en los patrones de consumo. Para el escenario “hacia la sostenibilidad”, la producción agrícola debería aumentar “solo” el 40 %, y para otros escenarios socialmente equilibrados, un 50%.

Los resultados sugieren que todavía es posible llevar los sistemas alimentarios y agrícolas hacia un camino sostenible y equitativo que satisfaga la creciente demanda. Sin embargo, se necesita un proceso de transformación global y esfuerzos concertados que involucren a todos los interesados. Dado que “hacer negocios como de costumbre” no es una opción, y más “sociedades estratificadas” ciertamente no son deseables, debemos pues centrarnos en “hacia la sostenibilidad y en cómo la FAO entiende su significado y cómo llegar a dicha sostenibilidad”.

En el informe, la FAO afirma que habrá una transición hacia un uso más sostenible de los recursos naturales. Se restringirá el uso de químicos: por ejemplo, existen regulaciones sobre el uso de nitratos o la cantidad y el tipo de fertilizante, lo que favorece la precisión y/o la agricultura orgánica. Se favorecerán los sistemas alimentarios que generen bajas emisiones de GEI, y promueve el consumo de alimentos frescos. La adopción de la agricultura de conservación, los enfoques agroecológicos, la agrosilvicultura y otras técnicas respetuosas con el medio ambiente, permiten que los rendimientos aumenten en comparación con los niveles actuales y converjan entre los países, mientras que los sistemas alimentarios reducirán drásticamente las emisiones de GEI en comparación con los niveles actuales. La mayor diversificación de cultivos y los enfoques de manejo integrado de plagas fortalecerán la resistencia a las agresiones naturales externas. Los precios agrícolas aumentarán en todo el mundo, lo que reflejará tanto la presión sobre la demanda como la adopción de prácticas de producción sostenibles.

El lado bueno de esto serán más ingresos para los agricultores y mucho menos desperdicio de alimentos. El lado malo será para la gente que dependa de ingresos en efectivo para comprar alimentos. Por lo tanto, “Asegurar una distribución más equitativa de los ingresos dentro y entre los países es indispensable en la búsqueda de la seguridad alimentaria, una mejor nutrición y la sostenibilidad ambiental de los sistemas alimentarios”. Sin embargo, el informe señala que el aumento de los precios de la agricultura beneficiará a muchos de los agricultores rurales pobres, que son agricultores o trabajadores agrícolas, ya que tal desarrollo reducirá la “prima urbana”, es decir, cambiará el equilibrio rural-urbano.

Contrariamente a la Comisión EAT Lancet , la FAO no cree que el uso continuo de fertilizantes artificiales y los recortes drásticos en el consumo de carne sean necesarios para un sistema alimentario sostenible. Se prevé que el consumo per cápita de productos animales y vegetales aumentará sustancialmente en los países de ingresos bajos y medianos, mientras que el consumo de productos animales tendrá que bajar alrededor del 10 % en los países de ingresos altos. A pesar de que la producción agrícola se expandirá considerablemente para atender a una población más grande, y los rebaños de ganado se expandirán en un 26 %, se prevé que las emisiones totales de gases de efecto invernadero bajarán. Existe la necesidad de una pequeña expansión, menos del 6 % del área agrícola, aunque la distribución regional variará con la necesidad de duplicar la superficie en África subsahariana. La característica más notable del escenario hacia la sostenibilidad es que el uso de fertilizantes nitrogenados deberá detenerse.

Para los movimientos de agricultura agroecológica, orgánica o regenerativa, los mensajes no son suficientes, controvertidos o lo suficientemente radicales. Pero FAO publica un importante informe que incluso tiene un escenario para la futura agricultura donde sin fertilizantes de nitrógeno artificial, indicando que no seria más que un mal menor. 

Gunnar Rundgren ha trabajado mayoritariamente con agricultores orgánicos, desde la agricultura hasta la política. Se inició en 1977, en la granja orgánica pionera de Torfolk. Fundador y consultor principal de Grolink AB, trabajó para varios organismos de las Naciones Unidas y organizaciones de cooperación para el desarrollo, incluido el Banco Mundial.


Traducción: Francesc Sardà


https://www.resilience.org/stories/2019-03-04/only-possible-to-feed-people-sustainably-in-an-equitable-society/ fbclid=IwAR2y0xpku9OZulNSBvZNIntAczR58XN_k6FTGbYYO7AZcuEhSHsS8XMroKY

Originalmente publicado por Garden Earth

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