El meteorólogo Francesc Mauri afirma «todos los territorios del país deben hacer un esfuerzo con las renovables: sea fotovoltaica, eólica, biogás o biomasa»

Extracto de la entrevista a Francesc Mauri en Nació Digital. nos advierte: “Con la emergencia climática nos va la vida”.

Francesc Mauri no necesita apelar al dramatismo para dejar claro que el tiempo se nos acaba. Basta con escuchar sus argumentos, cargados de datos científicos y certezas contundentes, para comprender la magnitud de la emergencia climática. Según él, hablar del clima ya no es solo prever lluvias o anticiclones: es una cuestión de supervivencia.

“Si no mitigamos ni nos adaptamos, no saldremos adelante”, afirma sin titubeos. Lo que viene no es un cambio estético o temporal, sino una transformación estructural que pondrá en jaque la economía, los cultivos, las infraestructuras y, en definitiva, la forma de vida tal y como la conocemos.

Mauri advierte que, en pocas décadas, el clima de Cataluña será el del sur de España. La temperatura media será la de Málaga; Lleida tendrá un clima similar al de Sevilla si se excluyen los tres meses más fríos. Y con ello, la vida cambiará de raíz. Los frutales no resistirán el calor, el viñedo del Penedès no sobrevivirá sin riego, y zonas clave para la economía, como la Zona Franca o el aeropuerto de El Prat, corren riesgo de quedar inundadas por el aumento del nivel del mar. “La gente no podrá dedicarse a los trabajos actuales”, alerta. “Cataluña será absolutamente distinta”.

Para Mauri, la solución pasa por un cambio radical del modelo energético. “Tenemos que electrificarnos y dejar de quemar combustibles fósiles”, dice con firmeza. No lo dice desde la ideología, sino desde la ciencia. Y aunque sus opiniones le han generado críticas por tocar temas como renovables, contaminación o eficiencia energética, él lo asume sin problema. “No puedes agradar a todo el mundo. Yo me baso en lo que la ciencia dice que debe hacerse: dejar atrás el petróleo, el gas y el carbón, y apostar por la electricidad limpia que generan las renovables”.

Pone ejemplos claros: China ya ha comprendido la urgencia. La India está prohibiendo los coches más contaminantes. En Noruega, un país petrolero por excelencia, casi todos los vehículos ya son eléctricos. Mientras tanto, aquí —reconoce Mauri con una mezcla de ironía y preocupación—, “somos un país del Cuarto Mundo” en cuanto a movilidad sostenible. “Hasta Etiopía nos ha pasado por delante”. A pesar de eso, destaca que en los últimos meses se empieza a notar un cambio: casi el 30% de las matriculaciones de coches ya son eléctricos o híbridos enchufables.

Desde la entidad Oikia, que preside, Mauri impulsa una transición energética clara: sustituir el actual modelo dependiente del petróleo y el gas por un sistema renovable y descentralizado. Denuncia que el 75% de la energía primaria que se consume en Cataluña sigue siendo fósil, y lo califica de ruina tanto económica como ambiental. “Estamos comprando energía contaminante a países como Rusia, Nigeria o Venezuela, cuando podríamos ser autosuficientes con renovables. Debemos pasar de ser pobres de solemnidad con los combustibles a ricos con la energía limpia”.

Para ello, defiende con claridad proyectos concretos: apuesta por parques eólicos marinos —como el que se proyecta a 24 kilómetros de la Costa Brava—, por el desarrollo de la energía solar, el biogás y la biomasa. Y exige que todos los territorios asuman su parte del esfuerzo. “El modelo actual ya no es sostenible. No lo podemos permitir”.

También aboga por una transformación en el ámbito de las infraestructuras. Rechaza la ampliación de la tercera pista del aeropuerto de El Prat, que considera innecesaria y desproporcionada, y propone soluciones más racionales como la mejora de la conectividad ferroviaria, el aprovechamiento de los aeropuertos de Reus y Girona, y una reconfiguración operativa del sistema aeroportuario. El futuro depende de nuestras decisiones.

Para Francesc Mauri, todo está conectado: la emergencia climática, la soberanía energética, el transporte, la economía. Y también lo está la solución. “Con la emergencia climática —insiste— nos va la vida”. No es una metáfora. Es una advertencia. Y un llamamiento urgente a actuar antes de que sea irreversible.

Entrevista original publicada en https://naciodigital.cat/impacte/terra/francesc-mauri-meteoroleg-es-de-justicia-defensar-un-parc-eolic-a-24-quilometres-de-la-costa-brava.html

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