Sobre la mesa del Departamento de Infraestructura y territorio del gobierno catalán hay la propuesta de construir cinco nuevas líneas ferroviarias fuera de Barcelona. El coste de todos esos proyectos suma menos que la mitad del coste de una línea de metro de Barcelona pero darán un extraordinario servicio a 1,2 millones de personas.
Propongo una nueva política que consiga un cambio de tendencia, abordando un programa de racionalización de la oferta de transporte público. Caso que el Maresme acoja como propias estas políticas, podría doblar la cifra de usuarios del transporte público al concluir esta década.
La mejor medida para afrontar la crisis energética actual es concentrar las compensaciones distributivas en los hogares que más lo precisan y no a través de rebajas de la fiscalidad energética, sino mediante transferencias integradas en el IRPF o en los sistemas de ingresos mínimos garantizados
Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Si continúas usando este sitio, asumiremos que estás de acuerdo con ello.