Lo que Europa necesita es un Pacto de Sostenibilidad y Bienestar

Carta abierta exigiendo que la UE priorice el bienestar sobre el crecimiento, firmada por más de 200 expertos en todo el continente

Lo que se viene escuchando en las calles de Europa y otros lugares es «cambio sistémico, no cambio climático». Cuando la activista climática Greta Thunberg se reunió con el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, le dijo que hablase con los expertos, pero ¿qué es lo que estos le dirían?

Nosotros, expertos en cambios sistémicos venidos del ámbito académico, empresarial, de la gobernanza de grandes ciudades y de la sociedad civil, queremos dar respuestas valientes a la vez que factibles. Seis de nosotros identificamos en la conferencia «Crecimiento en transición» de Viena tres puntos de apoyo básicos acerca de CÓMO realizar una transición hacia una sociedad próspera dentro de los límites planetarios, pero la lista de firmantes de estas propuestas de cambio sistémico no deja de crecer.

Lo que nos une es el deseo de mirar más allá de un sistema económico preocupado únicamente en incrementar el PIB hacia un plan por una economía postcrecimiento más realista y optimista. Nuestros «Medios de Viena» representan una guía para los responsables de hacer políticas tanto a nivel europeo como nacional, regional y municipal sobre cómo enfrentarse a la cada vez más acuciante triple crisis: cambio climático, extinción masiva y desigualdad. (1)

Seamos sinceros acerca de esta triple crisis. Ni el Acuerdo de París, ni las Metas de biodiversidad de Aichi, ni los sistemas impositivos actuales son capaces de lidiar con estas amenazas existenciales. La buena noticia, no obstante, es que los cambios profundos no son solo necesarios, sino también demandados. Una reciente macroencuesta a nivel europeo mostró que la mayoría de los europeos creen que la conservación del medio ambiente debería ser una prioridad, incluso a expensas del crecimiento. El mandato por un cambio sistémico existe.

Existe un amplio consenso entre los expertos del ámbito científico, de la sociedad civil, de los negocios y a nivel municipal, a la hora de constatar la necesidad de al menos tres cambios sistémicos primordiales. Estos tres saltos no excluyen otro tipo de soluciones, pero son urgentes, factibles, necesarios, demandados y representan un cambio en las reglas del juego (2). Para llevarlos a cabo, hace falta una mentalidad visionaria y una actitud comprometida con la posibilidad de hacer de ellos una realidad. Estos cambios presuponen una mentalidad alejada del modo de pensar incremental, un marco cognitivo que nos ha conducido al momento de crisis en el que nos encontramos actualmente.

1) Destronar al rey PIB, coronar a la reina BIENESTAR

La gente quiere prosperar en un mundo habitable. Las políticas puestas al servicio del incremento del PIB a menudo sacrifican tanto a personas como al propio planeta, mientras que las políticas orientadas al bienestar nos ayudan a curar.

La prosperidad sin crecimiento es posible. El crecimiento basado en la sobreexplotación de recursos, en recortes en medidas de seguridad laboral y en la contaminación conducen tanto a la población como al planeta al agotamiento. Ejemplos que encontramos desde Bhutan a Nueva Zelanda o Barcelona nos muestran que poner el progreso social y lo medioambiental antes que el PIB realmente funciona.

Exigencias a la Comisión Europea:

  • Convertir el Pacto de la Estabilidad y el Crecimiento (SGP, por sus siglas en inglés) en un Pacto de la Sostenibilidad y el Bienestar (SWP, por sus siglas en inglés). (3)
  • Cambiar de «empleos, crecimiento e inversiones» a  «bienestar, empleos y sostenibilidad».
  • Establecer una Dirección General (DG) por el Bienestar y las Generaciones Futuras con su primer vicepresidente al frente.

Exigencias a los países, regiones y municipios:

  • Creación de un Ministerio (o cargo equivalente en cada nivel) de Bienestar y Generaciones Futuras con un rol central en el gobierno.

2) ¿PARAÍSOS FISCALES para unos pocos? ¡REDISTRIBUCIÓN para la mayoría!

Gravar más a la riqueza que al trabajo. Gravar progresivamente la contaminación y frenar su subvención.

Dos décadas de posguerra con tasas de impuestos hacia los ingresos más altos de +-90 % en los EEUU y el Reino Unido se convirtieron en una tasa (bastante) inferior al 50% en la actualidad. La mayoría de los países de la UE hicieron lo mismo, dejando a los ricos descontrolados.  Como resultado, la desigualdad aumenta y un sentimiento creciente de injusticia (tributaria) se derrama en el malestar social y el populismo. El levantamiento de los Gilets Jaunes («Chalecos Amarillos») en Francia mostró que no se puede gravar a la contaminación sin un sistema tributario justo. Los subsidios que apoyan a la contaminación y el uso excesivo de recursos tienen que terminar inmediatamente.

Exigencias:

  • Establecer impuestos a los ingresos más altos de una tasa superior al 80% con el fin de redistribuir hacia las familias de ingresos bajos y medios.
  • Impuesto sobre los viajes aéreos para redistribuir hacia un transporte público mejor y casi gratuito (4).
  • Lanzar impuestos progresivos sobre el carbono y la utilización de recursos, redistribuir.  
  • Proveer incentivos fiscales por la utilización de materiales reciclados.

3) Los productos EFICIENTES son buenos, las soluciones SUFICIENTES son geniales

Las mejoras en eficiencia son importantes, pero solo son el inicio de la solución.

La exclusión social y cultural puede deshacer los aumentos de eficiencia. No necesitamos vender más productos, necesitamos soluciones suficientes que sean duraderas. Algunas compañías ya venden el servicio de tener luz, en lugar del producto de una bombilla, revirtiendo así el incentivo de la obsolescencia programada a productos de larga duración. La estrategia de cero residuos de Barcelona incluye avanzados sistemas de recolección de residuos separados con contenedores inteligentes para identificar a los usuarios y disminuir el desperdicio, así como para aumentar la captación de residuos orgánicos – yendo mucho más allá de la sensibilización, la prevención y el apoyo para la reutilización.

Exigencias:

  • Apoyar el desarrollo de mejores modelos de negocio como la economía de producto-servicio.
  • Implementar estrategias de desperdicio cero en todos los niveles de gobernanza siguiendo la jerarquía de gestión de desperdicios para las operaciones y los esquemas de responsabilidad extendida de los productores.
  • Disminuir el IVA en servicios intensivos en trabajo, como la reparación.
  • Pasar de las políticas de eficiencia a las de suficiencia para hacer que los estilos de vida sostenibles sean la norma.
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Los 15 firmantes originales provienen de la sociedad civil, el gobierno de las grandes ciudades y el ámbito académico:

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Halliki Kreinin, Ayudante de investigación, Institute for Ecological Economics, Universidad de Economía y Negocios de Viena
Dr Kate Raworth, Autora de «Economía rosquilla»
Maria Langsenlehner, , Adjunto de proyecto, EU Umweltbüro
Nick Meynen, Responsable de política medioambiental y justicia económica, Oficina Europea del Medioambiente
Patrick ten Brink, Director de políticas de la UE, Oficina Europea del Medioambiente
Toni Ribas Bravo, Coordinador del grupo de Ecología, Barcelona en Comú
Dr. Jason Hickel, Antropólogo, Universidad de Londres
Dra. Katherine Trebeck, Jefe de políticas y conocimiento, Wellbeing Economy Alliance
Dr. Lorenzo Fioramonti, Profesor, Universidad de Pretoria, Sudáfrica
Dr. Federico Demaria, Economista ecológico, Universidad Autónoma de Barcelona
Dr. Dan O’Neill, Profesor adjunto de Economía ecológica, Universidad de Leeds
Dra. Marta Conde, Investigadora, Public Policy Center, Universidad Pompeu Fabra, Barcelona
Dr. Claudio Cattaneo, Investigador Senior, Departamento de Estudios Medioambientales, Universidad Masaryk, Brno, República Checa
Riccardo Mastini, Doctorando, Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales,, Universidad Autónoma de Barcelona
Dr. Christian Kerschner, Profesor auxiliar, Universidad Modul de Viena, AT y Universidad Masaryk, Brno, República Checa

Lista completa de firmantes, así como la traducción en 15 idiomas, aqui: https://degrowth.org/2019/05/07/what-europe-needs-is-a-sustainability-and-wellbeing-pact/

(1) Estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático: https://bit.ly/2BW37Dy

Estamos inmersos en la sexta extinción masiva: https://bit.ly/2tAWr9H

Estamos experimentando un rápido crecimiento de la desigualdad en Europa y EE. UU.: https://bit.ly/2Po7ieM

(2) Podríamos añadir ciudadanía vs. consumismo, financiación del futuro, presión anti-monopolio, hacer sostenibles las leyes que rigen la conciliación vida-trabajo, acabar con la desregularización porque las leyes no se aprueban para que sean una carga para los negocios, sino para proteger a las personas y al planeta.

(3) Esta fue una exigencia de 238 académicos publicada en 40 medios de comunicación en la Unión Europea que se convirtió en una petición que reunió alrededor de 100 000 firmas: wemove.eu/postgrowth

(4) Con la reciente medida de la gratuidad del transporte público adoptada en Luxemburgo (https://bit.ly/2UjEaJ1) ya son más de 100 las redes de transporte gratuitas en todo el mundo, 58 de ellas en Europa (https://bit.ly/2QPyoMQ).


Esta carta ha sido publicada en The Ecologist [1] [2], Wellbeing Economy, and The National, Research &Degrowth. Se ha hecho referecia a ella en the Irish Times, entre otros medios.

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