El REC, una moneda ciudadana para la transición

Se ha tratado de una experiencia de canalización de gasto público hacia la economía real local, usando la moneda ciudadana.

Susana Martín, 19/02/2020

El proyecto REC Barcelona ha puesto en funcionamiento una moneda ciudadana en la ciudad de Barcelona. Se acaban de publicar los resultados del periodo en que ha sido lanzado y ha estado funcionando con financiación de la Unión europea (80%) y del Ayuntamiento de Barcelona (20%), que ha sido un total de 13 meses: desde primeros de octubre 2018 a finales de octubre 2019. El informe puede encontrarse en distintos idiomas, en los enlaces que figuran al inicio de las referencias, al final de este documento. Mi involucración en el mismo ha sido total hasta mediados de noviembre de 2019 que empecé un nuevo proyecto, y desde que se consiguiera la financiación (octubre 2016), pero su gestación empezó mucho antes, aproximadamente a principios de 2015.

Con este artículo no pretendo dar más información sobre la experiencia sino mi propia perspectiva personal respecto al impacto que puede tener en un futuro esta experiencia y cómo influye la forma particular en que se ha llevado a cabo el proyecto en ello.

Esencialmente se ha tratado de una experiencia de canalización de gasto público hacia la economía real local, usando la moneda ciudadana. Al decir economía local, hay que entender que se trata de pymes y micro-pymes que se gestionan independientemente de centros de decisión externos y tienen capacidad para tomar sus propias decisiones de aprovisionamiento, sin necesidad de contar con nadie más. La experiencia trataba principalmente de probar si la moneda era capaz de conseguir que se generase un aumento de transacciones económicas en el entorno local por unidad de gasto público empleado. El resultado ha sido que este impacto económico local del gasto público ha aumentado un 54% en 13 meses.

Para poner en contexto este resultado y entender su potencial, es necesario tener en cuenta dos hechos que  están a la orden del día:

– La emergencia climática y la necesidad de abandonar el imperativo de crecimiento económico que se deriva de ella.

– La posible emergencia del dinero digital del banco central, también conocido como CBDC por sus siglas en inglés, que es el idioma en el que más información se puede encontrar de él. Una tendencia que se está discutiendo y diseminando entre los bancos centrales, a raíz del surgimiento del Bitcoin y los desarrollos en cadena de bloques (Blockchain) y otras tecnologías de contabilidad descentralizada (DLT), que consiste en generar una moneda virtual de los bancos centrales, una especie de dinero en efectivo virtual, una alternativa al dinero digital que se usa de forma generalizada en la actualidad, que es el dinero bancario, o sea, el dinero creado por los bancos en forma de depósitos a nombre de sus clientes.

Estos dos hechos tienen el potencial de combinarse de una manera providencial, ya que no hay manera de afrontar la emergencia climática, ni abandonar el imperativo de crecimiento económico, sin un cambio en el modelo monetario y financiero actual, que nos obliga al crecimiento exponencial o a entrar en recesión, de incumplir este designio.

Es importante tener en cuenta que abandonar el imperativo del crecimiento económico no significa decrecer siempre y en todas las circunstancias. La transición debe responder a un plan en el que se visualice un sistema económico sostenible y se refuerce la estructura económica subyacente a él. Sin embargo, hay tendencias en la actualidad que van justo en contra de cualquier forma de sistema económico sostenible. Por ejemplo, la desertificación del medio rural, o la concentración de los beneficios empresariales en cada vez menos grandes empresas, debido, entre otras cosas, a la digitalización de la economía. Según un estudio 1.(BBVA, 2019), el comercio electrónico está suponiendo una deriva de los ingresos del sector comercial hacia empresas cada vez más grandes y, cada vez en mayor medida, situadas fuera del territorio nacional, con la consiguiente pérdida de ingresos de la población local, puestos de trabajo locales, e ingresos de la hacienda pública que esto puede suponer.

Desde mi punto de vista, crear y sostener sistemas de moneda ciudadana local como el REC puede presentar ventajas para combatir estas tendencias en contra y ayudar en la consecución de un modelo económico sostenible. He resumido en varios puntos los principales cambios que pueden arrancar gracias a una experiencia como el REC.

1. Refuerzo de la economía local y de la soberanía alimentaria. Justo lo que no debemos decrecer es el consumo del producto local sino aumentar en detrimento de un producto con una huella de carbono mayor. Un sistema una moneda ciudadana que pueda canalizar el gasto público hacia la economía local es un incentivo para llevar el consumo al comercio local, en primer lugar, desde donde, tal como ha mostrado la experiencia del REC, puede poco a poco “recircular” cada vez más hacia otros agentes económicos locales y establecer una senda hacia el consumo del producto local. En el REC, el ratio de recirculación empezó siendo prácticamente nulo y al cabo de 9 meses se situaba en el 33% de los ingresos en RECs, que eran gastados de nuevo en RECs en la economía local, en lugar de ser cambiados a euros. Al final de los 13 meses estudiados en el informe, se comprueba que el impacto económico local generado por el gasto público (multiplicador económico) ha aumentado un 54%, pasando de 1,91 a 2,95.

2. Medio para pagar la renta básica. La renta básica es una medida que cada vez tiene más defensores ante el imparable avance de la automatización y la desmercantilización de productos de la economía del conocimiento (Martín Belmonte, 2016). Sin embargo, lo esencial en una renta básica no es la renta en su valor nominal sino en su poder adquisitivo. La propia renta básica, como demanda, debe servir no solo para reforzar una consumo local que tienda al consumo de km cero por razones ambientales, sino para revertir el proceso de concentración empresarial mencionado, o de lo contrario, la falta de competencia y la aniquilación de la economía local deflacionará el valor nominal de esta renta en poco tiempo, sin que su financiación deje de suponer un problema. La renta básica de por sí no supone ningún cambio de modelo de consumo ni de modelo productivo, pero sí tendría posibilidades de serlo distribuida con una moneda ciudadana local, como se ha distribuido el 25% del ingreso mínimo garantizado que se ha testado en Barcelona utilizando el REC durante el 2018 y el 2019, y acompañada de otras medidas, como la reducción de la jornada de trabajo.

3. Un uso del  CBDC al servicio de un nuevo modelo económico. El hecho de que el sistema de pagos esté en manos de los bancos, gracias a su capacidad de crear dinero como depósitos al dar créditos, conduce a la financiación de la especulación, por un lado y, por otro, obliga a los estados a rescatar a los bancos. Ambas cosas son indeseables.  Sin embargo, la transición al CBDC puede generar inestabilidad a corto plazo en el sistema bancario actual, tal como pone de manifiesto un artículo reciente del entorno del FMI (Gross & Siebenbrunner, 2019). La idea de crear un dinero en efectivo del banco central (CBDC) pone en entredicho el futuro del sector bancario y abre un interrogante respecto a las nuevas formas de emisión monetaria que deben poner en circulación este tipo de dinero. Una forma en que el CBDC puede ponerse en circulación fácilmente sería como respaldo de monedas ciudadanas que tengan unas características mínimas que garanticen el bien común, algo que se podría hacer sin causar disrupción alguna a corto plazo en el sistema financiero y permitiendo la adaptación paulatina del mismo. De hecho, el artículo mencionado prevé una introducción del CBDC en estas condiciones, en las que encaja esta propuesta:

“Las reglamentaciones relativas al uso del CBDC pueden hacer frente a algunos de los riesgos para la estabilidad financiera que plantea su introducción. Aunque es concebible que un CBDC sea tratado siempre como moneda de curso legal, el soberano todavía puede restringir su uso como moneda social, según la Definición 1. Al imponer límites a la cantidad de CBDC que puede tener un individuo (limitaciones de existencias), el soberano podría restringir efectivamente su uso como depósito de valor. La imposición de límites adicionales a los volúmenes de transacciones (limitaciones de flujo) puede utilizarse para reducir su uso como medio de pago, restringiendo su uso a transacciones más pequeñas y, por lo tanto, haciéndolo más similar en su utilización al efectivo físico.”(Gross & Siebenbrunner, 2019, p. 21)

4. Tokenización de activos de la Economía social, solidaria y sostenible. En un plano mucho más experimental, se pueden probar nuevas fórmulas de financiación directa entre ciudadanos, materializando compromisos de consumo frecuente y aportando transparencia y trazabilidad, entre otras ventajas. El hecho de que la entidad gestora del REC sea asociada a una entidad de pagos certificada en la Eurozona permite además hacerlo con las máximas garantías para el consumidor. Estos mecanismos pueden ser un instrumento para la formación de capital productivo sostenible en manos de la ciudadanía. Por ejemplo, se está estudiando su uso para que los socios cooperativistas de FoodCoop Barcelona financien a la cooperativa con una compra mínima inicial o períodica, con total transparencia respecto a volúmenes totales de deuda, antigüedad de los tokens, etc.

En definitiva, convenientemente apoyados, y trabajando en colaboración con los gobiernos locales, las monedas ciudadanas pueden ser instrumentos muy útiles para la transición hacia un modelo económico realmente sostenible.

REFERENCIAS

Informe REC en Castellano: https://rec.barcelona/es/los-datos-del-rec/

Informe REC en catalán: https://rec.barcelona/dadesrec/

Informe REC en Inglés: https://rec.barcelona/en/rec-data/

BBVA, A. C. (2019, March 22). El comercio electrónico gana terreno al tradicional en España: Supone el 20% del gasto. BBVA NOTICIAS. https://www.bbva.com/es/el-comercio-electronico-gana-terreno-al-tradicional-en-espana-supone-el-20-del-gasto/

Gross, M., & Siebenbrunner, C. (2019, December). Money Creation in Fiat and Digital Currency Systems. IMF. https://www.imf.org/en/Publications/WP/Issues/2019/12/20/Money-Creation-in-Fiat-and-Digital-Currency-Systems-48843

Martín Belmonte, S. (2016, Sep 2). La era de la abundancia y sus condicionantes « Soberanía financiera. http://soberaniafinanciera.org/la-era-de-la-abundancia-y-sus-condicionantes/

http://soberaniafinanciera.org/el-rec-una-moneda-ciudadana-para-la-transicion/

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