Presentamos el vídeo de la conferencia «La materialidad de la nube«, una visión crítica sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) y los centros de datos en los recursos naturales y la economía, con dos ponentes invitados: Carles Riba Romeva* y Agustí Emperador* que desglosan las implicaciones energéticas, hídricas y sociales de esta tecnología.

El objetivo de la conferencia es informar de los impactos ambientales de la Inteligencia artificial (IA) y ayudarnos a formar un criterio para posicionarnos sobre una tecnología novedosa y disruptiva que está acelerando muchos procesos productivos y ha aportado grandes beneficios a la humanidad en diversos campos de investigación como la biomedicina, pero que sin control ni límites adecuados puede tener impactos negativos a nivel social y ambiental. Su enorme consumo energético puede traducirse en emisiones masivas de gases de efecto invernadero si no hay suficiente energía renovable instalada. Eso es un verdadero despropósito en el contexto de crisis climática y calentamiento global en el que nos encontramos.
Algunos datos ofrecidos en la conferencia
Consumo Energético y de agua
El consumo de energía es uno de los puntos centrales de la conferencia.
- Capacidad Global: Existen entre 9.900 y 11.000 centros de datos en el mundo, con una potencia instalada de entre 130 y 140 gigavatios. Esta potencia equivale a unas 130 o 140 centrales nucleares.
- Situación en España y Cataluña: En España operan unos 65 centros (440 MW), pero se prevé llegar a 100 centros en 2030 (2.500 MW), lo que equivaldría a 2,5 centrales nucleares. Se prevén nuevos centros a más largo plazo (7.000MW). En Cataluña hay 17 centros operativos y 26 proyectos identificados que sumarían más de 2.000 MW.
- Sistemas de Refrigeración: En climas fríos se usa el free cooling (aire exterior) con consumo de agua casi nulo. En climas secos y cálidos, se usan sistemas evaporativos que consumen cantidades masivas de agua. En periodos de sequía, estos centros podrían tener prioridad sobre la agricultura en el acceso al agua.
El lobby de las grandes tecnológicas han conseguido que la UE permita que los centros de datos utilicen cláusulas de confidencialidad y leyes de secretos empresariales para no revelar su consumo energético e hídrico real.
Impacto Socioeconómico y Laboral
Los ponentes cuestionan los beneficios económicos locales que prometen las administraciones:
- Baja Generación de Empleo: Un centro de datos no es una «industria», sino un «almacén de ordenadores» que se gestiona remotamente. Por ejemplo, un centro en Aragón de 100 MW emplea solo a 80 personas, mientras que una planta industrial como SEAT Martorell emplea a 12.000 personas con un consumo energético similar o inferior.
- Gentrificación Energética: La entrada de un consumidor masivo en una red eléctrica finita puede triplicar el precio de la electricidad en esa región, expulsando a industrias electrointensivas tradicionales y destruyendo empleo indirecto.
- Zonas de Sacrificio: El desarrollo de estos megacentros puede crear «zonas de sacrificio», un fenómeno comparado con el colonialismo donde el territorio sufre el impacto ambiental mientras los beneficios se exportan.
Emisiones y Falacia de la «Energía Verde»
A pesar de los discursos corporativos sobre el uso de energía renovable, estos centros de datos no son realmente sostenibles:
- El Mix Eléctrico: Como los centros funcionan las 24 horas, no pueden depender únicamente de la energía solar o eólica, que es intermitente.
- Incremento de Emisiones: Al añadir un consumo masivo constante (como los 2.000 MW previstos en Cataluña), el sistema se ve obligado a quemar más gas en centrales de ciclo combinado para cubrir la demanda cuando no hay sol o viento, lo que altera radicalmente el mix eléctrico y aumenta las emisiones totales de CO2.
En conclusión, los ponentes alertan de que la expansión descontrolada de los centros de datos para IA supone una fase posterior del capitalismo que maximiza el beneficio corporativo a costa de agotar recursos energéticos e hídricos vitales, con un retorno social y laboral mínimo para los territorios donde se instalan.
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* CARLOS RIBA ROMEVA, Doctor Ingeniero Industrial y profesor emérito de la UPC. Ex alcalde de Sant Joan Despí y ex vicepresidente de la Corporación Metropolitana de Barcelona. Ha presidido el Centro de Estudios Comarcales del Baix Llobregat y ha dirigido el Centro de Diseño de Equipos Industriales (CDEI-UPC). Autor de varios libros sobre la crisis energética y presidente del Colectivo de Media y Baja Entropía (CMES) desde su fundación.
** AGUSTI EMPERADOR BADIMON, Doctor en Fisica, administrador de sistemas informáticos y activista de Ecologistas en Acción (áreas de clima y justicia global) y de la plataforma Zeroport (plataforma de organizaciones para el decrecimiento del aeropuerto de Barcelona y los puertos de Barcelona y Tarragona). Participando en la plataforma contra la construcción de centros de datos en Cerdanyola del Vallès
es ayudar al lector y oyente a tomar posición delante de una tecnología puntera que avanza rápidamente
