El Green New Deal: ¿es realmente verde y realmente nuevo?

Qué significa Green New Deal, Un Nuevo Acuerdo Verde, desde la perspectiva de la economía estacionaria

Brian Czech* 14/2/19 Center for the Advancement of the Steady State Economy.

Pregunte a los estadounidenses de qué se trata el Nuevo Acuerdo Verde (Green New Deal), y obtendrá dos respuestas básicas. La mayoría de las veces escuchará, “Se trata de pasar a la energía renovable para combatir el cambio climático”. También escuchará, desde una visión más de derechas, “¡ Va todo sobre socialismo!”

De cualquier manera, la característica realmente verde, realmente nueva, se pasa por alto. De lo que realmente trata el Nuevo Acuerdo Verde (Green New Deal) es de la transición a una economía de estado estacionario. Al menos, eso es de lo que debería tratar, de ser verdaderamente verde y nuevo.

Vamos a empezar con verde. “Verde” significa protección del medio ambiente. Algunos pueden verlo ingenuamente como una agenda para los que abrazan árboles, pero en última instancia, se trata de la sostenibilidad económica. Eso es porque la actividad económica comienza desde lo más profundo del medio ambiente; A saber, con los sectores agrícolas y extractivos, como la tala, la pesca y la ganadería. Solo con el excedente agrícola y extractivo podemos liberarnos para dedicarnos a los sectores de fabricación y servicios. (Cualquier persona que piense lo contrario puede saltarse sus comidas hasta adquirir el sentido común necesario).

Ahora echemos un vistazo más de cerca al punto de que el superávit agrícola- y por lo tanto el resto de la economía- necesita el Acuerdo Verde de protección ambiental. El excedente agrícola requiere suelo, agua, un clima estable y mucho espacio. Si, por el bien del crecimiento del PIB, usamos demasiado espacio y agua para otras actividades, eliminamos o erosionamos el suelo en el proceso o desestabilizamos el clima y el sector agrícola disminuirá. El resto de la economía declinará junto con él y todo se irá a pique.

En otras palabras, la búsqueda temeraria, o incluso la búsqueda sistemática, del crecimiento del PIB resultará contraproducente, como un cañón tapado con cemento. Y eso es exactamente lo que está sucediendo, aunque en cámara lenta (hasta ahora). A pesar de las excepciones, los suelos se están erosionando, los suministros de agua están disminuyendo, el clima se está desestabilizando y se está robando demasiado espacio al sector agrícola. Esto es lo contrario de la protección del medio ambiente, la productividad agrícola y la sostenibilidad económica. Es lo opuesto al verde.

Por lo tanto, necesitamos, seriamente, la protección del medio ambiente y debemos buscarla rápidamente, si no es por el bien de la naturaleza, hagámoslo por el bien de la economía. Necesitamos el verde en el Green New Deal. Pero nadie debería pensar que la simple transición a la energía renovable va a lograr el verdor. Ni por asomo. Ya estamos hipotecados con un siglo XXI “marrón” y por más tiempo todavia. La carga de la atmósfera con gases de efecto invernadero (y muchos otros contaminantes) nos ha configurado para una resolución ecológica a largo plazo. Costará siglos, y posiblemente milenios, restaurar la desintegración masiva de hábitats, la extinción de especies, los bosques enfermos, el desplazaminto de las zonas agrícolas.

No todo lo que hoy parece”normal” va a volver. Los osos polares habrán desaparecido, junto con muchos canarios de las minas de carbón. La mitad de Florida estará bajo el mar, mientras que las aguas dulces del Acuífero de Ogallala se habrán agotado El clima adecuado para el cinturón de trigo estará mucho más al norte de los graneros estadounidenses y euroasiáticos actuales. No hay garantía de que la tierra vaya a retener un cinturón de trigo o cualquier tipo de cinturón de grano.

La mejor esperanza para los siglos futuros es que se alcance un nuevo equilibrio de la naturaleza – y un nuevo equilibrio económico – y se alcance en un proceso que no mate de hambre, infecte ni diezme por cualquier otro sistema a miles de millones de almas.

Izquierda: Un experimento de fertilizantes de 1942 para aumentar la fertilidad del suelo. Derecha: Un campo verde en Bangladesh en 2011. (Imagen © Rafi Bin Tofa, CC BY SA 4.0)

Ahora, consideremos las perspectivas más inmediatas para nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos en el siglo XXI. Incluso si somos capaces de reemplazar rápidamente los combustibles fósiles por energías renovables de acuerdo con el Green New Deal, el tipo de combustible que utilizamos es solo una cara de la moneda. También tenemos que pensar en lo que estamos impulsando. Aquí muestro una breve lista:

  • Agricultura
  • Minería
  • Explotación forestal
  • La producción ganadera
  • Pesca comercial
  • Purificación y reducción (de metales).
  • Molienda
  • Mecanizado
  • Fabricación de productos químicos
  • embalaje
  • Transporte
  • Venta al por menor
  • Servicios médicos
  • Servicios financieros
  • Servicios de información
  • Ocio
  • Servicios de eliminación

Si queremos impulsar la actual economía estadounidense de 19 billones $ o la economía global de 87 billones $ con energías renovables, estaremos ocupando vastos paisajes con paneles solares, molinos de viento, dispositivos de energía de olas y la ridícula cantidad de infraestructuras necesarias para transportar la energía desde los tan extendidos recolectores de energía de baja intensidad a las granjas, fábricas, puntos de venta, instalaciones de oficinas, complejos de ocio y vertederos donde discurren las actividades económicas.

Pero entonces, ¿en dónde se ubicarán las granjas, fábricas, tiendas minoristas, oficinas, complejos de ocio y vertederos? ¿Y qué va a pasar con nuestros parques nacionales, bosques y refugios de vida salvaje? No olvidemos la vivienda, las bases militares y los salones y monumentos del gobierno y la educación cívil. No nos encontramos en una situación de abundancia de tierra desconocida a la espera de un destino manifiesto de actividad económica.

Ahora imaginemos que aumenta la actividad económica, digamos, según el típico objetivo estadounidense del 3% anual. Manteniendo todo el resto igual, en 23 años necesitaremos el doble de espacio. ¿Qué tan verde resulta ese escenario?

Así que hemos descubierto qué es lo realmente “verde” en el Green New Deal (reconozcamos que lo “muy verde” ya no es una opción). El verde es todo lo que trate de proteger el medio ambiente y, por lo tanto, la economía, alejándonos de los combustibles fósiles y limitando el alcance de la actividad económica. En el proceso, también hemos identificado lo que es realmente “nuevo” y, ciertamente, no es la energía renovable.

Durante milenios antes de la revolución industrial, los agricultores, los molineros y los fabricantes no usaron más que energía solar, eólica e hidráulica. El uso de energías renovables es antiguo; todo lo contrario de lo nuevo. Así que, lo qué es realmente nuevo del Green New Deal es lo mismo que lo hace relativamente verde; es decir, el tamaño estable.

Por supuesto, como con el verdor, todo es relativo en el caso de la novedad. El Homo Sapiens se ha paseado por la Tierra durante aproximadamente 300 milenios, y la economía global se ha manido mayormente estable en aproximadamente 299,7 de ellos. Luego, con los albores de las naciones estado, el mercantilismo, el capitalismo y la revolución industrial, la economía humana creció mucho más rápido que antes. El crecimiento resolvió más problemas de los que causó durante las primeras etapas, también, como lo describen economistas clásicos como Adam Smith y David Ricardo. Sin embargo, la gran mayoría de la experiencia humana tiene que ver con economías que no crecen (o que crecen de forma imperceptiblemente lenta).

Aunque la economía del estado estacionario no es algo nuevo para la experiencia humana, el objetivo político de una economía del estado estacionario sí lo es. Antes del estado nación, no había políticas macroeconómicas. Luego comenzó el estudio de la economía con un enfoque en la riqueza de las naciones en el siglo XIX y, a mediados del siglo XX, prácticamente todas las naciones de la Tierra habían adoptado el objetivo del crecimiento del PIB, al igual que las instituciones internacionales de gran alcance, como El Banco Mundial y las Naciones Unidas. Por lo tanto, en términos de la política económica moderna, la economía de estado estacionario es totalmente nueva.

Es un objetivo que cambia el juego para los demócratas y los republicanos y es toda una oportunidad para el liderazgo. Cuando los republicanos se interpongan en el camino de la economía de estado estacionario, los demócratas progresistas pueden decir (irónicamente): “Somos los verdaderos conservadores. Comenzamos por conservar los recursos, y conservamos nuestros modos de vida con la economía de estado estacionario. Los verdaderos conservadores votarán por nosotros “.

A la inversa, si los demócratas están empeñados en el crecimiento del PIB, los republicanos que busquen una renovación política podrán decir: “Esos liberales creen que podemos estar en misa y repicando a la vez. Una política conservadora significa un gasto estacionario, no un crecimiento perpetuo de la deuda, déficits o incluso el PIB. Estamos regresando a nuestras raíces rooseveltianas y recuperando la bandera de la conservación “.

Luego está el Partido Verde, que nos viene a la cabeza en virtud de las letras mayúsculas“Verdes” de su nombre. Hasta ahora, son el único partido con un programa a favor del estado estacionario. El problema es que el Partido Verde se ha convertido en algo así como un Partido Rosa con Lunares Azules, que camina en la extrema izquierda en cada problema que surge. El boxeo en la esquina más pequeña y más irrelevante no es una manera de priorizar el verde.

A fin de cuentas, los demócratas tienen un gran salto que dar en el liderazgo para una economía estacionaria al proponer el Nuevo Acuerdo Verde. En la medida en que enfaticen la economía de estado estacionario, obtendrán conversiones rápidamente desde las filas del Partido Verde y de los Independientes con ideas de sostenibilidad. Puedo dar testimonio de eso, como un independiente registrado y ex activista del Partido Verde que redactó el programa sobre el estado estacionario en 2004. Me uniré al Partido Demócrata para ayudar con la macroeconomía del Nuevo Acuerdo Verde.

Un Green New Deal del estado estacionario también atraerá a los republicanos verdaderamente conservadores que no han visto que se haya prestado suficiente atención a … ¡conservar! También puedo testificar algo de eso; Hace mucho tiempo, pertenecí a los Republicanos para la Protección del Medio Ambiente (hoy en día conocido como ConservAmerica).

Un extracto de la Resolución 109 de la Cámara de Representantes, presentado al Congreso 116 de los Estados Unidos el 7 de febrero de 2019 por la Representante Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY), que solicita la creación de un Nuevo Acuerdo Verde.

Independientemente del partido político que govierne hoy, los defensores del estado estacionario que actuan de buena fe (como los más de 14,000 signatarios en www.steadystate.org), así como los miembros de muchas organizaciones que han desarrollado posiciones similares (por ejemplo, la Sociedad de Economía Ecológica de EE. UU.) están buscando constantemente un hogar político; un hogar político del estado estacionario. Lo mismo puede decirse de aquellos con inclinaciones latentes hacia el estado estacionario (esencialmente todos aquellos preocupados por la acumulación de impacto ambiental y la erosión de la integridad ecológica). Un New Deal Verde repleto de economía estacionaria está pendiente desde hace mucho tiempo y es un soplo de aire fresco.

Se deben trabajar numerosos detalles para infundir la economía de estado estacionario en el Green New Deal, tales como concretar un marco de tiempo viable para establecer una economía de estado estable, enmendar la ley de ”pleno empleo y crecimiento equilibrado” (Full Employment and Balanced Growth Act en USA1978) con la ley de “pleno empleo y sostenible” y “El arte de governar estacionariamente” en la diplomacia internacional. Sin embargo, docenas de libros, cientos de cursos universitarios y miles de artículos de revistas ya han allanado el camino para tales reformas políticas. De hecho, ya se ha realizado más trabajo político para la economía del estado estacionario que para el reemplazo masivo de los combustibles fósiles.

La agenda del Green New Deal, sus énfasis, temas y detalles, todavía se está resolviendo. Los políticos, los expertos en políticas y los académicos están luchando por el tema. Algunos quieren el reconocimiento para acuñar frases, otros quieren nuestro voto, otros quieren fondos para la investigación y otros simplemente quieren proteger el medio ambiente y, por lo tanto, la economía.

En medio de todo esto, podemos ayudar en la resolución. Si alguien nos pregunta sobre el Nuevo Acuerdo Verde (Green New Deal), simplemente respondamos: “¿ Por qué el Green New Deal? porque se trata de una economía estacionaria, porque eso es asumir que queremos que sea realmente verde y realmente nuevo “.

*Brian Czech es el fundador y director ejecutivo del Center for the Advancement of the Steady State Economy . Es autor de tres libros, Supply Shock, Shoveling Fuel for a Runaway Train, y The Endangered Species Act, así como de más de 50 artículos de revistas académicas. Trabajó como biólogo de conservación en la sede del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. De 1999 a 2017 y como profesor visitante de economía de recursos naturales en Virginia Tech’s National Capitol Region

Traducción: Neus Casajuana

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